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La firma

Una cadena de compromisos







Eugenio Pérez Luengo
Director del Aeropuerto de Sevilla

 

 

 

La incorporación de la histórica Construcciones Aeronáuticas (CASA) al consorcio europeo EADS supuso todo un revulsivo para este sector en Andalucía. Ya no sólo desde el punto de vista de la dimensión –en la actualidad, factura más de 1.700 millones de euros anuales y da empleo a 10.800 personas-, sino también, y sobre todo, por las implicaciones que ha tenido en términos de desarrollo tecnológico e iniciativa empresarial.

Alrededor de la industria auxiliar y de las grandes compañías tractoras se ha ido tejiendo una red de lo que podrían denominarse ‘agentes colaboradores’ que, sin ejercer el lógico protagonismo que corresponde a estas empresas, sí han jugado un importante papel en el lanzamiento de algunos de sus proyectos más emblemáticos.

Muestra de ello es el Aeropuerto de Sevilla, un espectador privilegiado, y muy activo, de los grandes pasos que se han ido dando en la materialización de apuestas como las de Airbus Military, con las pruebas del A400M, el A380 o el programa de los tanqueros A330.

La pista de este aeropuerto ha sido escenario del trasiego de los espectaculares Beluga cargados de piezas, de pruebas de frenado y velocidades, de ensayos de drenaje, de tests de ruido de motor, de pruebas de vuelo e, incluso, de exhibiciones aéreas relacionadas con diferentes hitos aeronáuticos. En ella se produjo el primer vuelo del A400M, y también fue el primer aeródromo civil español en el que operó el A380.

Conscientes de la relevancia de esta industria para la economía local, no se han escatimado medios ni herramientas para articular una colaboración cada vez más estrecha con el fabricante de aviones de EADS, que, precisamente, tiene una de sus factorías junto al Aeropuerto de Sevilla. Ya en 2005 ambas partes firmaron un convenio que se ha renovado este mismo año, con vigencia hasta 2031.

Esa andadura nos ha permitido contribuir al desarrollo de un sector fundamental, mediante la prestación de los servicios necesarios para testar los distintos proyectos (torre de control, bomberos, señaleros, centro de coordinación aeroportuaria…), la ejecución de inversiones (una nueva calle de rodadura) y hasta la adaptación, en ocasiones, de la programación de los vuelos para garantizar la seguridad que requerían ciertos ensayos.

Pero también nos ha servido a nosotros como crecimiento profesional, adquisición de experiencia y revisión del propio concepto tradicional de aeropuerto. En este sentido, el nuevo convenio firmado con Airbus Military supondrá un paso fundamental (y necesario, teniendo en cuenta la enorme proyección de la compañía), ya que permitirá crear un parque de proveedores aeronáuticos en terrenos aeroportuarios que ocupan 180.000 metros cuadrados.

En definitiva, cada eslabón de la inmensa cadena que representa esta industria tiene un papel esencial; unos alimentan a otros y, a la vez, surgen nuevas necesidades que se traducen en más incorporaciones. La excelencia en el servicio y en el producto debe ser la meta de todos los miembros de esa cadena, porque el compromiso con ese reto será el compromiso con la generación de crecimiento y riqueza en el entorno.