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La firma

Oportunidades en H2020 para el sector aeroespacial español

 

 

 

 

 

Francisco Marín
Director General del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI)

 

 

 

 

 

El CDTI es plenamente consciente de la importancia que el sector aeronáutico tiene en el mundo, no sólo por lo que respecta al impacto en el transporte de personas y de mercancías, sino también en términos económicos, de competitividad industrial, de tecnología y de empleo.

En España, la aportación de la industria aeronáutica al PIB industrial supuso el 4,5% en 2014, generando un empleo de alta cualificación de más de 40.000 personas de manera directa –cifra que habría que multiplicar por 4 o por 5 si consideramos el empleo indirecto o inducido–, con una facturación anual de alrededor de 7.600 millones de euros, de los que más del 9,5% se invierte en actividades de I+D. Estas inversiones tienen un efecto positivo directo en la productividad, en la competitividad, así como un efecto tractor en otras industrias.

Se trata también de un sector altamente internacionalizado –el 85% de la facturación proviene de las exportaciones–, siendo un gran contribuyente a la balanza comercial española.

Estas cifras sitúan a España como la quinta potencia europea en el sector, la octava mundial, y uno de los pocos países en el mundo capaz de diseñar, fabricar y poner en vuelo un avión completo. Es destacable que la mitad de los aviones comerciales construidos en el mundo incorporen, en diferente medida, tecnología española.

Si consideramos algunas de las capacidades tecnológicas del sector aeronáutico en España, habría que reseñar nuestra excelencia en materiales compuestos y los desarrollos tecnológicos realizados en áreas como sistemas aéreos no tripulados, turbinas de baja presión, sistemas de control y gestión del tráfico aéreo.

Hay que tener en cuenta que el sector aeronáutico está sujeto a largos ciclos de desarrollo, desde las fases más tempranas de investigación y diseño, hasta la implementación de sus productos en el mercado. Por ello, exige grandes inversiones, con sus correspondientes riesgos, y precisa de un constante esfuerzo en actividades de I+D+i dentro de un sector puntero y caracterizado por unas fuertes barreras de entrada.

En un sector tan internacionalizado como éste, la cooperación es vital y por eso es clave el papel de la industria española en los programas europeos de financiación de la I+D, garantizando además la eficiencia de las inversiones.

La Unión Europea concentra gran parte de sus actividades de investigación e innovación en Horizonte 2020 (H2020). Este programa, con vigencia 2014-2020, contribuye a abordar los principales retos sociales, promover el liderazgo industrial en Europa y reforzar la excelencia de su base científica. El presupuesto disponible ascenderá a 76.880 millones de euros.

Horizonte 2020 integra, por primera vez, todas las fases del ciclo innovador, desde la generación del conocimiento hasta las actividades más próximas al mercado: investigación básica, desarrollo de tecnologías, proyectos de demostración, líneas piloto de fabricación, innovación social, transferencia de tecnología, pruebas de concepto y normalización. Para promover estas actividades dispone de todo un amplio abanico de instrumentos: desde subvenciones hasta el apoyo a las compras públicas pre-comerciales, capital riesgo y sistema de garantías.

Uno de los siete retos sociales que plantea H2020, reflejo de las prioridades políticas de la Estrategia Europa 2020, es el desarrollo de un nuevo sistema de transporte inteligente, ecológico e integrado.

El objetivo fundamental de este reto es lograr un sistema europeo de transporte más eficaz en el uso de los recursos, que sea respetuoso con el clima y el medio ambiente y funcione con seguridad y sin fisuras en beneficio de todos los ciudadanos, la economía y la sociedad. En el programa de trabajo de este reto se detallan los presupuestos y las líneas de actividad que se van a financiar.

No obstante, las iniciativas Clean Sky y SESAR, cuyos presupuestos ascienden a  4.000 y 1.500 millones de euros, respectivamente, gestionan la mayor parte del presupuesto destinado a aviación a través de convocatorias propias.

Clean Sky 2 (Public–Private Partnership Institucional) tiene como misión desarrollar tecnologías rompedoras que reduzcan, de manera significativa, el impacto medioambiental de los aviones y, en general, el transporte aéreo, dando como resultado aeronaves menos ruidosas y más eficientes en el consumo de combustible.

SESAR (Public–Private Partnership Institucional) persigue la modernización del sistema europeo de gestión del tráfico aéreo. Dicha modernización garantizará la seguridad y fluidez del transporte aéreo durante los próximos 30 años, contribuirá a una aviación más respetuosa con el medio ambiente y reducirá los costes de gestión del tráfico aéreo.

Todas las líneas y proyectos que se financian en este sector deben de estar en línea con la SRIA (Agenda Estratégica de Investigación e Innovación), desarrollada por la Plataforma Tecnológica Europea ACARE (Advisory Council for Aeronautics Research in Europe), cuya filosofía es mantener el liderazgo industrial europeo en aeronáutica a la vez que se abordan las necesidades de la sociedad, cubriendo los temas de seguridad e impacto medioambiental.

En este sentido, el CDTI actúa como representante nacional en los comités de Clean Sky, así como en los grupos de decisión para el futuro del sector, como son ACARE y GARTEUR (Group for Aeronautical Research and Technology in Europe), de forma que se maximice el apoyo a las empresas españolas en la participación de dichas iniciativas con un histórico de retornos más que satisfactorio.

La participación en los grandes consorcios y programas de I+D+i europeos es fundamental para que la industria española continúe siendo líder en tecnologías aeronáuticas, especialmente en un momento en el que su impacto es tan importante en la economía global.

Espacio en H2020

El alto nivel de desarrollo tecnológico es una de las características fundamentales del sector espacial. Los exigentes requisitos técnicos de las misiones espaciales implican la continua necesidad de disponer de tecnologías avanzadas, robustas y muy probadas. Además, el mercado internacional, altamente competitivo, demanda soluciones tecnológicas más eficientes en términos de coste, tiempo de desarrollo, masa y prestaciones. Por lo tanto, el mantenimiento de un nivel tecnológico competitivo requiere de un esfuerzo permanente de desarrollo e innovación.

Además de la Agencia Espacial Europea (ESA), hay que destacar el papel relevante que desempeña H2020 en la financiación de la I+D+i orientada al sector espacial.

La estrategia de Horizonte 2020 en el sector persigue el fomento de la competitividad, la no-dependencia y la innovación del sector espacial europeo. Para ello, financia proyectos a lo largo de toda la cadena de desarrollo tecnológico, desde TRLs (niveles de madurez tecnológica) más bajos, hasta la demostración y validación en órbita.

Por lo que respecta a las temáticas abordadas, se contempla desde tecnologías espaciales críticas para la no-dependencia, tecnologías para la segunda generación de Galileo, tecnologías en apoyo al acceso al espacio, para la protección de las infraestructuras espaciales frente a la basura espacial, hasta tecnologías y aplicaciones de Observación de la Tierra y de comunicaciones por satélite. Adicionalmente, este programa financia dos Clusters Estratégicos de Investigación sobre Propulsión Eléctrica y sobre Robótica Espacial, que definen la estrategia a largo plazo en estas dos áreas.

El CDTI participa en las Programme Support Activities (PSA) financiadas por la Unión Europea para la implementación de los clústeres antedichos (llamadas EPIC y PERASPERA), donde participa en tareas clave como la definición de los planes de trabajo y necesidades tecnológicas para el aumento de la competitividad del sector espacial europeo. Siguiendo en esta línea, la Unión Europea también destina recursos de Horizonte 2020 para la puesta en marcha de un sistema europeo de vigilancia de objetos espaciales o SST (Space Surveillance and Tracking).

Esta iniciativa pretende ampliarse en los próximos años hasta ser un programa insignia de la Comisión. El CDTI actúa como representante de España y participa desde las primeras fases, junto con un selecto grupo de agencias espaciales europeas -CNES (Francia), DLR (Alemania), ASI (Italia) y UKSA (Reino Unido)-, en el establecimiento de los primeros servicios europeos de alerta de colisiones y fragmentaciones en órbita, de la posible reentrada de objetos en la atmósfera, así como en la definición de la futura arquitectura europea del sistema, los planes de trabajo, el desarrollo de nuevos sensores y la mejora de los existentes.

Hasta la fecha, los resultados españoles obtenidos en la temática de Espacio del Programa Marco han sido muy positivos, mejorando considerablemente desde la entrada en vigor de Horizonte 2020, en 2014.

En el 7º Programa Marco, que comprendía el período 2007-2013, la Comisión Europea financió 113 proyectos con participantes españoles, con una subvención total de 49 millones de euros, lo que supone el 8,12% del total de la financiación a entidades europeas este ámbito.

Sólo en los dos primeros años de Horizonte 2020, 2014-2015, han sido financiados 49 proyectos con participación española, con una subvención total de 23,5 millones de euros, lo que supone el 11,3 % de la financiación del programa de Espacio a entidades de la UE.

Estos datos ponen de relieve la creciente capacidad del sector español y el prometedor futuro que tiene por delante.